El príncipe azul no existe. Tampoco los finales felices, eso es historia. Me las contaban desde pequeña y yo soñaba en encontrar a ese príncipe en cada chico que me gustaba. El día que lo encontré me di cuenta que no existe. Aquí estaré esperando aunque sepa que no va a llegar. Pero mientras tanto seguiré ensuciando mi vestido en fiestas con amigos.
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