
Asesinar a Walt Disney por hacernos creer que el príncipe azul existía.




El príncipe azul no existe. Tampoco los finales felices, eso es historia. Me las contaban desde pequeña y yo soñaba en encontrar a ese príncipe en cada chico que me gustaba. El día que lo encontré me di cuenta que no existe. Aquí estaré esperando aunque sepa que no va a llegar. Pero mientras tanto seguiré ensuciando mi vestido en fiestas con amigos.

