
Un día la vida me golpeó tan fuerte que me enseño a resistir. Un día me mintieron de tal forma que me lastimo y entonces aprendí a ir de frente con la verdad siempre. Un día me fallo quien menos lo imaginaba y entendí que las palabras tienen que estar para cumplirse y de los actos hay que hacerse cargo. Perdí mi tiempo con cosas que no valían la pena, así me di cuenta que la vida pasa rápido como para esperar sentado lo que uno desea. Hay que olvidarse de los que nos critican y estar junto con quienes nos quieren y por sobre todo: debemos vivir cada momento como queramos y como si fuera el ultimo de nuestras vidas.
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