Las excusas ya existían antes de ti.
No, no me mires como antes, no hables en plural.
La retorica es tu arma mas letal.
Voy a pedirte que no vuelvas más.
Siento que me dueles todavía aquí, adentro.
Y que a tu edad sepas bien lo que es,
romperle el corazón a alguien así.
No se puede vivir con tanto veneno,
la esperanza que me ha dado tu amor
no me la dio más nadie.
Te juro, no miento.
No se puede vivir con tanto veneno,
no se puede dedicar al alma
A acumular intentos
pesa mas la rabia que el cemento.
Espero, que no esperes, que te espere
después de mis veintiséis,
la paciencia se me ha undido hasta los pies.
Y voy deshojando margaritas
y mirando sin mirar,
para ver si así te irritas y te vas.
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